Mejorando a los políticos: Cómo sería un Pablo Iglesias menos acelerado

Pablo-Iglesias

Me parece Sobresaliente la fluidez verbal de Pablo Iglesias, pero muchas veces se acelera (por ejemplo, cuando es atacado) y esto hace que su mensaje no llegue a todo el mundo o no llegue como debería llegar. Creo que Pablo debería optimizar este punto para ganar en adeptos y simpatizantes.

Y, como muestra, un botón (extraído de los Desayunos de TVE de ayer)

Aquí tenemos una muestra significativa de la voz de Pablo Iglesias original:

 

Y aquí tenemos la misma muestra un 20% más despacio:

 

Nótese como en el primer caso tenemos una voz de Pablo bastante atropellada y que en el segundo caso Pablo transmite más y se entiende mucho mejor.

Recomiendo escuchar 2 veces la segunda muestra y luego  volver a la primera…  Así la velocidad de la primera voz se ve claramente exagerada… Pero es su voz original!!!

El objetivo de todo Político (y más en campaña) es llegar a la gente de la forma más optimizada posible. Y la velocidad adecuada de las palabras, incluso los silencios, son herramientas de seducción importantes.

Es verdad que muchas veces los programas televisivos imponen limitaciones en el tiempo de las intervenciones de los políticos, ¿pero qué es mejor entonces? ¿decir todo tu mensaje rápido y que sólo lo entiendan cierto número de personas, o decirlo a una velocidad adecuada para que lo entienda todo el mundo?

Para decir lo mismo de forma más tranquila y en menos tiempo, el político deberá usar la Capacidad de Síntesis, aquello de que “Lo bueno, si breve, 2 veces bueno”*, algo de lo que, estoy seguro, Pablo también es un ‘As’ y a lo que Twitter nos tiene muy bien acostumbrados.

Como compositor y productor de audio, por ejemplo, más de una vez me he planteado cuál debe ser el mejor Tempo de un tema para que llegue a su público objetivo. Por eso soy sensible a la velocidad de las palabras de los políticos y por eso puedo hacer una aportación positiva en este sentido.

Recordemos que el Movimiento Slow, que cada vez tiene más adeptos, nos invita a tomarnos las cosas con más calma, a guardar el reloj en un cajón y a saborear la vida despacio y sin la velocidad y el trajín que la vida nos intenta imponer.

Como decía Bernard Shaw en una de mis frases favoritas, “El problema de la comunicación es la ilusión de que ha ocurrido”

Estoy seguro de que la justa lentitud o, lo que es lo mismo, la justa rapidez, ayudará a que ocurra de verdad.

(*)Nota: Allá por lo años 80, mi mujer reformuló este famoso principio sentenciando: “Lo bueno, si breve, 2 veces breve”…Refiriéndose a un helado.

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